Danny Ainge, el señor de la guerra

*Nota: Artículo publicado originalmente por Álvaro Carretero en Planeta Deporte

En 2013, Ainge autorizó el traspaso a los Nets de Garnett, Pierce y Terry. Comenzaba su famosa “reconstrucción”. Danny tenía un plan trazado: conseguir cuantas rondas de Draft pudiera para, así, ir formando un equipo joven y sostenible a medio plazo. De hecho, desde entonces, no ha dejado de traspasar jugadores que despuntaran en las filas de su franquicia hasta obtener la friolera de 20 picks en los próximos años.

“Primera norma de un traficante de armas: que no te alcance tu propia mercancía”

La frase la pronuncia Nicolas Cage, Yuri Orlov en la película “El señor de la guerra”. Tal vez Danny Ainge ni siquiera haya visto el filme (muy recomendable), pero, extrapolado al mercado de traspasos de la NBA, Ainge está siguiendo fielmente las directrices que el traficante de armas más reconocido del cine dicta.

De hecho, 7 sus últimos 11 traspasos, contando desde que comenzase su “reconstrucción” en 2013, se han marchado a equipos aspirantes al anillo o, mínimo, a Playoff en el Oeste. Recontamos:

Como se puede observar, los grandes nombres han ido siempre hacia la conferencia opuesta. La única excepción podría ser la de Garnett y Pierce, emblemas de los Orgullosos Verdes que se marcharon a los Nets.

No obstante, bien sabía Danny Ainge que ya venían de vuelta y, pese a ser jugadores sumamente útiles para cualquier franquicia, estaban lejos de ofrecer el nivel de su juventud.

No así Courney Lee, brillando en Memphis, Jeff Green, máximo anotador de los Celtics esta campaña, Jordan Crawford, firmando unos números irreales en las filas de Brad Stevens y, ahora, en China, Doc Rivers, uno de los entrenadores con más caché de la NBA y, por supuesto, su arma más destructora: Rajon Rondo.

Todos ellos son jugadores de primera línea o que han despuntado en un momento concreto, como sucedió con Crawford. Apuntaba a anotador emergente, pero se quedó por el camino. No obstante, lograron hacer negocio con los Warriors colocándole junto a MarShon Brooks.

Siempre perdonando la excepción de Garnett, Pierce y Terry, los otros tres traspasos realizados con franquicias del Este han tenido una connotación salarial, no deportiva (Keith Bogans, Joel Anthony y Kris Humpries) y nunca fueron de primera ni, tan siquiera, de segunda fila.

Si nos centramos en los equipos, observamos que todos los del lado opuesto del país son aspirantes al anillo en un futuro inmediato: Clippers, Mavericks, Memphis y Warriors. Ninguna otra franquicia ha reforzado a tantos contenders.

En esta guerra salvaje que se está dirimiendo en el Oeste, donde alcanzar los Playoff exige la excelencia, todos han necesitado de nuevas armas que potencien sus plantillas para no quedarse por el camino. Ainge, como el mejor de los traficantes, ha aprovechado la coyuntura del conflicto para impulsar su negocio. Ya lo decía Cage en el papel de Orlov:

“La gente se mata a diario. Cuando lo veo, yo solo me pregunto: ¿qué arma necesitan?”

El dolor de conseguirlo 

“Solo hay dos cosas trágicas en la vida: la primera es no conseguir lo que quieres. La segunda es conseguirlo”

Esta paradoja vital, más allá de invitar a la reflexión, la vive Danny Ainge junto a los aficionados de los Celtics cada día. Porque si fracasa en su plan de reconstrucción a golpe de Draft, Boston vagará por los sótanos de la NBA muchos años.

Pero aun consiguiéndolo, ya sufre por ello. Ver a un equipo de semejante tradición arrastrarse como alma en pena fue terrible para todos. Traumático para él. Pese a tener paciencia y saber que es un proyecto a medio plazo, ¿quién cuestiona que Ainge sufra como el que más por ver perder a su equipo?

Llegarán las alegrías; han de llegar. Pero, mientras, están aprendiendo a sobrellevar el dolor. El plan sostenible de contratos funciona y tienen 20 rondas de Draft para irse reforzando en un futuro inmediato y comerciar con ellas cuando ya estén consolidados en la élite de nuevo. Son, como reconoció él mismo esta semana “activos financieros”.

Incluso, se atrevió a ir más allá para explicar los últimos movimientos de su equipo:

“No quiero que nadie lleve el peso de los Celtics. Quiero un esfuerzo total, desde los entrenadores a los jugadores”

El ‘modelo Spurs’ crea tendencia.

Boston, que ya ha cortado al recientemente adquirido Nate Robinson (traspasado a Denver a cambio de Jameer Nelson), espera también dar salida a sus dos últimas incorporaciones: Austin Rivers, que podría reencontrarse con su padre Doc en Los Ángeles, y Thaysaun Prince.

Gerald Wallace y sus $10 millones por temporada, contrato más alto de la plantilla, también ha comprado papeletas en esta funesta tómbola. Todo ello les generará un espacio salarial de más de 30 millones para verano de 2015, cifra que podría ampliarse aún más cuando se firme el nuevo convenio de límite salarial.

Misma idea que los Knicks del Maestro Zen, pero con más cabeza y con diversas variantes que no solo pasan por pescar entre los agentes libres de 2015 y 2016.

Supervivencia sostenida

Es indicativo de estos nuevos y jóvenes Celtics que solo un jugador haya firmado una extensión de contrato desde aquel punto de inflexión que hemos marcado. Avery Bradley acordó este mismo verano seguir en la franquicia de Massachussets a razón de 32 kilos en 4 años.

Bass, Thornton y Prince acabarán contrato en junio así como Rivers, Faverani, Bynum y Murphy, que ya no tendrán contrato de rookie. Sullinger, Olynyk y los rookies Smart y Young son las apuestas de la franquicia y los únicos que prevén una futura extensión de contrato.

Para más inri, se han conjugado para ir finalizando sus contratos de rookies de forma escalonada. Primero Sullinger, en tres años, siendo el tercero mediante oferta cualificada. Luego Olynyk, con una team option en su tercer año y una qualifing offer en el cuarto.

Ese cuarto año también culminará el contrato de un Bradley que tendrá 28 años y Smart y Young tendrán sendas team option también. A ellos habrá que unir los novatos que vayan drafteando en los próximos años. Buscarán, presumiblemente, un pívot solvente que deje a Sullinger jugar definitivamente como 4.

Mientras Danny Ainge se encarga de fomentar una guerra de destrucción total entre los aspirantes del Oeste, ya prepara sus cañones para afrontar la suya propia. Son los equipos del Este quienes se están llevando todos los primeros puestos del Draft en los últimos tiempos a base de un descarado tanking.

Y al GM de los Celtics le sobran jugadores por ahora. Para entonces, ya no dominarán los Bulls de Pau, Rose y Noah, ni los Raptors, Cavaliers o Wizards. Orlov, visionario donde los haya, siempre lo tuvo claro:

“¿Sabéis quiénes heredarán la Tierra? Los traficantes de armas. Porque los demás estarán demasiado ocupados matándose entre ellos”

TRASPASOS AL OESTE DE BOSTON CELTICS DESDE LA 13/14

TRASPASO

Celtics/

Clippers

Celtics/

Grizzlies

Celtics/

Warriors/

Heat

Celtics/

Mavericks

Celtics/

Suns

Celtics/

Grizzlies/

Pelicans

JUGADORES TRASPASADOS

POR BOSTON

Doc Rivers

Courtney

Lee

Crawford y Brooks (Warriors)

Rajon Rondo

Brandan

Wright

Jeff Green

JUGADORES

RECIBIDOS

1ªronda Draft

2015

Jarred

Bayless,

Ryan

Gomes

Joel Anthony (de MIA a BOS),

Toney Douglas (de GSW a MIA)

Nelson,

Wright,

Crowder,

1ªronda Draft 2015,

2ªronda

Draft 2016

1ªronda

Draft 2015

(top-12 protegida

15/16)

Prince (de MEM a BOS),

Pondexter (de MEM a NOP),

Rivers (de NOP a BOS),

Smith (de NOP a MEM)

1ªronda protegida (de MEM a BOS),

2ªronda Draft 2015 (de MEM a NOP)

TEMPORADA

13/14

13/14

13/14

14/15

14/15

14/15

 

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