Frank Vogel, la estrella de los Pacers

*Nota: Artículo publicado originalmente por Álvaro Carretero en Planeta Deporte

Que no, la estrella no es Paul George. Indiana tiene un superdotado en los banquillos desde hace hace ya 9 años. Aunque en los primeros cuatro años lo hiciese como asistente de Jim O’Brien. Cuando este fue despedido (2011), Vogel cogió las riendas de los Pacers y les llevó a Playoff por primera vez desde 2006. Por aquel entonces, el entrenador neoyorquino apenas contaba con 37 años.

Él ha liderado a estos Pacers hasta hacerles el rival más temible de la Conferencia Este – LeBron aparte – y jugar dos años consecutivos la final de conferencia. El primero de ellos, incluso, llegando a un trepidante 7º partido en el que el Rey impuso su mandato.

Pero el reto que esta temporada se le presentaba era aún mayor: sobrevivir sin su hombre franquicia, Paul George. Y aunque los inicios no fueron muy halagüeños, Vogel ha logrado imponer de nuevo sus credenciales para que sus pupilos le sigan todos a una.

Una defensa infranqueable

Si por algo se ha caracterizado Vogel en su carrera como técnico, es por su brillantez a la hora de crear entramados defensivos y por su aún más destacable habilidad estratégica. Es, posiblemente, el mayor experto que haya en la NBA a día de hoy en ambos apartados. Superar su telaraña es un quebradero de cabeza para cualquier entrenador.

Las ayudas llegan a todos lados de la pista, cambios constantes… Una perfecta sinfonía en la que todos sus instrumentos funcionan en bloque. Enfrentarse a los Pacers suele ser como aporrear una pared de piedra: inútil, cansado y doloroso.

Incluso sin Paul George, de largo, su mejor hombre de perímetro en ataque y en defensa, Indiana sigue siendo la 3ª mejor defensa de la NBA, permitiendo solo 96 puntos por partido. Números aún más abrumadores sin contamos solo desde el parón del All-Star, en los que han firmado su mejor racha de la temporada. En estos 10 partidos, han dejado a sus rivales en 88.4 puntos, solo por detrás de… ¡Los Jazz! Utah, gracias a hombres como Gobert, apenas encaja 83.4 puntos desde entonces.

Ambos equipos son los únicos que mantienen sus defensas por debajo de los 90 puntos. Si analizamos la defensa por100 posesiones, los Pacers firman la 6ª mejor marca de la liga, encajando solo 102.4 puntos por partido. Números, todos ellos, que nos ayudan a entender los credenciales que Frank Paul Vogel exige a su equipo.

No le resultó sencillo reajustar roles esta temporada, adaptar a los nuevos jugadores y aprender a vivir sin George. Apenas un puñado de personas en su entorno saben lo que Vogel ha sufrido, rallando la obsesión, en su afán irreductible de no tirar la toalla esta temporada.

Ahora bien, ¿en qué se fundamentan estos números en defensa? ¿Cómo logra este titiritero mover tantos hilos a la vez? Su sistema consiste en incomodar al rival todo lo posible. Apretando las líneas de pase, pegándose al hombre sin dejarle respirar y con los conceptos cristalinos para que sus chicos tengan criterio suficiente en los cambios defensivos, ayudas al lado débil y recuperar la posición.

Tan incómodos llegan a ser, que son los 3os que menos asistencias permiten al rival (20). Cifra, nuevamente, mejorada desde el All-Star: 1os en estos casi 30 días, permitiendo solo 17 asistencias por partido. De nuevo, solo Utah les sigue el ritmo, aunque su marca se sitúa en 18.2 en este período de tiempo.

Lógicamente, fruto de este desesperante entramado defensivo, el rival acaba lanzando tiros forzados o en posiciones incómodas para cada uno de sus jugadores. Esa falta de circulación de balón que cortocircuitan las asistencias obliga a jugar excesivos uno contra uno, culminados en un lanzamiento triple o a media distancia, o en una entrada forzada contra la muralla amarilla.

Dejan a sus rivales en un 43.3% en tiros de campo, aunque, cómo no, es un dato que ha mejorado ostensiblemente en estos diez últimos partidos. Han logrado bajar el acierto rival a un 38% en tiros de campo y,en triples, del 33.8% al 29%. Brutal.

Todo ello sin necesidad de correr riesgos apretando en exceso. Vogel minimiza hasta el extremo este apartado. Son el 5º equipo que menos pérdidas fuerza en la NBA y, pese a su fantástica defensa, eso solo se explica porque el sistema de los Pacers prioriza la colocación e intensidad a la agresividad.

Un exceso de adrenalina que falle robando la bola deja vendidos al resto de compañeros, lo cual supondría una canasta cómoda. Y una canasta fácil es para Vogel impermisible. Desde el All-Star, no obstante, ya son los 11º que menos pérdidas fuerzan con 14.1.

Un apartado que sí deben mejorar de forma urgente es cerrar el rebote. Pese a circular como un bloque compacto, a menudo los huecos creados en defensa tras el tiro son fácilmente aprovechados para cargar el rebote ofensivo.

Son el 16º equipo que más rebotes ofensivos permite y, tras el ya mentado All-Star, el peor de la liga (13.8 rebotes ofensivos permiten por partido). Un excesivo castigo para tanto esfuerzo defensivo, lo cual desgasta a los jugadores de Indiana, exigiéndoles segundos esfuerzos en su lado de la cancha. Ese cansancio llega a pagarse ofensivamente, pues la frescura de defender dos posesiones es muy acusada.

Incluso, hay un dato aún más relevante de la mentalidad de Indiana en defensa. En los minutos decisivos, con el partido igualado, Vogel consigue que su equipo aumente prestaciones defensivas hasta límites realmente inalcanzables, especialmente desde ese punto de inflexión que ya hemos marcado en febrero.

Del 30% en triples han pasado a un 25% de acierto rival. Y del 37% en tiros de campo, al ¡16.7%! Si lo pasamos a números, supone que el rival anota un 0.7 de cada 4 tiros en los “clutch minutes”. Ni un solo equipo se acerca a semejante marca en este mes transcurrido desde el All-Star.

Los suplentes al poder

El banquillo de Indiana, otrora su mayor lunar, es ahora su principal arma para sostener al equipo y entender su 7º puesto en la Conferencia Este. Cabe recordar, que hace tan solo dos años, cuando llevaron al límite a los Heat en aquel 7º partido, el banquillo de los Pacers era el menos anotador de la NBA.

Ahora, sus suplentes se sitúan por encima de la media de la liga en todos los aspectos. Juegan 101.5 minutos por los 88.6 de media general en la NBA. Para ponerlo en comparación, San Antonio Spurs, el equipo que más usa a sus suplentes, lo hace con una media de 102.7 minutos. Eso sí, el banquillo de Indianapolis anota más que el texano (41.8 puntos frente a 40.8 de los Spurs), ambos dejando muy atrás la media general, que se queda en 31.2 puntos.

Y así podemos seguir acumulando números en todas las estadísticas imaginables: rebotes, asistencias, robos, tapones, eficiencia, PER, porcentaje en tiros… En todo, el banquillo de Indiana sobresale como uno de los punteros en la NBA. Mucho tiene que ver que Scola, CJ Watson, Lavoy Allen, Mahinmi, un cada vez más asentado Rudez y, sobre todo,Rodney Stuckey se unan a la columna vertebral como auténticos titulares camuflados.

De hecho, Stuckey, fichado este año para dar esos puntos tan necesarios desde el banquillo, se está destapando como el gran anotador que siempre ha sido.

Desde el All-Star (una vez más), sus números se han disparado hasta los 19.6 puntos, 4.4 rebotes, 4.4 aistencias y 53.1% en triples, añadiendo actuaciones estelares como los 20 puntos en 9 minutos a los Magic (34 en 30 al final). Es el segundo máximo anotador del equipo tras George Hill (14 puntos por partido frente a los 13 de Stuckey), pero es la primera opción ofensiva de Vogel desde el perímetro.

Para tranquilidad de la franquicia, además, Stuckey ya ha declarado repetidas veces su felicidad en el equipo y la ciudad.

“¡Me encanta estar aquí!”. “Vivo en la ciudad, cerca de todo. Me encanta y mi familia es feliz aquí. Me encanta la gente y la franquicia, por eso quiero volver. Y, por supuesto, tener un jugador como Paul George aquí. Quiero jugar junto a un All-Star. ¿Quién no querría?”

Sus números, además, hay que contextualizarlos contando con ese reparto de minutos, algo más dispar ya en esta fase decisiva del campeonato. Hasta 9 jugadores superan los 20 minutos por partido y otros 3 están por encima de los 19. Solo Shayne Wittington queda por debajo de los 10 (5.4) y Rudez, el otro rookie del equipo, se queda en 16.3 minutos como el segundo hombre menos empleado en la rotación.

En lo que sí debe mejorar Vogel su sistema es en ataque, donde aún flaquea especialmente. Son el 23º mejor ataque(96.5 puntos por partido) y, analizando a 100 posesiones, el 25º peor ataque (103 puntos por partido).

La incorporación de Paul George antes de finalizar la regular season podría ayudar a cambiar esta dinámica y mejorar los registros. ¿Llegará para final de mes? Ya ha dado muestras en los entrenamientos de encontrarse bien físicamente y estar recuperado, otra cosa es el nivel competitivo al que se encuentre. Pero estará, haciendo a sus Pacers un equipo temible de cara a Playoff.

Como también estará Frank Vogel, que exprimirá de nuevo a sus jugadores por encima de lo que ningún otro lograría para pelear hasta el último segundo de cada partido. ¿Un Cavs-Pacers en primera ronda?

Todo empieza a apuntar a ello. LeBron contra sus modernos archienemigos. Vogel contra Blatt. Dos genios tácticos, dos estrategas, aunque con experiencia dispar en la NBA. Un duelo titánico por adelantado.

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