El renacer de Baloncesto Fuenlabrada

*Nota: Artículo originalmente publicado por Álvaro Carretero en Planeta Deporte

Montakit Fuenlabrada se ha clasificado a la Copa del Rey cuatro años después. Y lo hace abonado al terreno de la épica. Logrando una victoria contra el Real Madrid – quien será su rival en Cuartos – en casa, remontando 12 puntos en 5 minutos en Zaragoza y dejando fuera a un Unicaja que tiene el cuarto presupuesto más alto de la ACB.

La soga al cuello

“Tuve que caer para perderlo todo. Pero al final, eso ni siquiera importa”

Mayo de 2015. Montakit Fuenlabrada consumaba su descenso deportivo. Tras múltiples temporadas dando tumbos por la liga, llegó la debacle. Sin proyecto, sin ideas ni identidad. Un carrusel de entrenadores que desfilaban por el banquillo como auténticos funambulistas. Ver a uno más de seis meses seguidos se consideraba acto de fe.

Julio de 2015. La ACB ofrece la plaza de Ourense a Montakit Fuenlabrada. Previamente José Quintana, presidente, carga contra Francisco Roca, presidente de la ACB, amenazándole con interponer una querella contra su persona. Los gallegos, perdida la plaza se enzarzan contra la ACB en reclamaciones burocráticas, CSD mediante, defendiendo su legítimo puesto. No es momento ahora de volver a discutir las actuaciones de cada organismo. El verano de 2016 volverá a llegar para traer el debate sobre la mesa de nuevo.

Agosto 2015. Aún con el contencioso administrativo entre Ourense, Fuenlabrada y ACB en el tablero de juego, Ferrán López, director deportivo del club, mueve ficha. Desde el club madrileño deciden conformar la plantilla lo antes posible, rompiendo la dinámica tradicional. Fuenlabrada, por norma, siempre ha sido uno de los últimos en moverse en el mercado, esperando en septiembre jugadores “de ocasión” que no encuentran hueco en otros equipos mejores. Desde julio, con la llegada de Zan Tabak al banquillo, no dejan de sucederse fichajes. Los últimos, los de Ivan Paunic, Ernest Scott y Brion Rush, que llegarían a finales de mes para completar la plantilla. Una medida de presión para defender su ya legítima plaza en ACB, ofrecida por la propia Asociación de Clubes. Mientras que Ourense no había formado equipo, Fuenlabrada ya lo tenía apuntalado. Un callejón sin salida.

A golpe de crítica

“Vuestro honor no lo constituirá vuestro origen, sino vuestro fin”

No eran los únicos problemas que acuciaban a Montakit Fuenlabrada. La fractura con la afición, patente a lo largo de las últimas temporadas, alcanzó su punto álgido en el crispado clima del descenso (deportivo). Y el propio presidente, torpemente, cargó contra una parte del sector más crítico, azuzando aún más el caldeado ambiente.

Fue Ferrán López quien salió al paso, primero, serenando los ánimos. Y, segundo, trabajando con ínfulas redobladas para construir un nuevo equipo.

Que no dude la gente que trabajaremos aún más que antes para que este equipo vuelva a ser lo que era. Es difícil, porque la gente puede estar quemada. Pero cuando pasa una cosa así, te da ganas de trabajar el doble para sentirte orgulloso del club. Así que espero que crean que nosotros también estamos jodidos, que hacemos autocrítica. Al menos yo“, manifestaba a finales de mayo en una entrevista con Onda Fuenlabrada.

Y cumplió su promesa, junto al resto de su staff. Solo un jugador aguantó respecto a la anterior temporada: el joven Rolands Smits. También recuperaron al cedido Chema González y mantuvieron a Jorge Sanz, repescado de su cesión en el tramo final de temporada. El resto, nueve caras nuevas. Once, incluyendo el posterior fichaje temporal de Álex Urtasun (luego renovado) y el tardío Marko Popovic.

Sin contar los dos últimos, entre esos nueve primeros fichajes solo cuatro contaban con experiencia ACB, sin contar este 15/16: Ricardo Úriz (12ª temporada ACB), Jonathan Tabu (13/14 CAI), Ivan Paunic (2ª, GBC y Fuenla) y Álex Llorca, el último en llegar hasta los dos mencionados (3 años en Manresa).

Una dinámica que rompe tajantemente con los planteamientos de anteriores temporadas. Al comenzar la campaña 14/15, once jugadores tenían experiencia ACB, destacando los fichajes de viejas glorias como Jimmy Baron (se fue en enero), Papamakarios (cortado en noviembre), Andrés Rodríguez (temporero por lesión de Dani Pérez), el renovado Andy Panko, Dan Clark o Andrés Miso. Solo Deji Akindele llegó sin experiencia ACB al empezar dicha temporada. Y acabó aún peor que los anteriores.

estilo-cuspinera-permite-que-popovic-brille-pista-1464021009812

Fue el año más evidente, pero no hacía sino seguir un sendero creciente en el que Fuenlabrada fue abandonando el perfil de jugador llamado a explotar y ser vendido, para encomendarse veteranos que salvasen la situación como parches. Un proyecto obligado a reconstruirse cada temporada, sin su identidad característica y, en el peor de los casos, con jugadores de vuelta que venían a ganarse un sueldo como quien trabaja en un McDonalds.

A golpe de crítica de la afición, harta de ver desfilar jugadores sin compromiso, cambios constantes y un equipo sin alma, Fuenlabrada replanteó de nuevo su ruta de fichajes este verano. Bien por las urgencias de conformar rápido el equipo como medida de presión a la ACB, bien por la propia presión de unos aficionados enardecidos.

Lo cierto es que la valentía volvió a florecer en los despachos. Es el proyecto más arriesgado que se ha realizado en las últimas temporadas. Probablemente, en lo que va de década. Y la pretemporada no auguraba buenas sensaciones. Pero ha cuajado. Por eso es aún más meritorio que Fuenlabrada juegue la Copa, cuando perfectamente podría luchar por el descenso de nuevo.

Sobre fórmulas y química

“Cuando llegues a la cima de una montaña, sigue subiendo”

Por el contexto estival, por la propia plantilla y por las limitaciones del día a día a las que se ha enfrentado Fuenlabrada – marcha de Zan Tabak, fichajes tardíos de dos de sus pilares: Urtasun y Popovic; lesión de Ernest Scott, rescisión del escolta Brion Rush… – merecía jugar la Copa. Porque sin el contexto que arrastra cual reo sería imposible describir la emoción inesperada de tal evento.

Una plantilla con tremendas limitaciones y diseñada para intentar no descender. Que tiene el segundo presupuesto más bajo de la ACB, 2.4 millones, 1.1 de los cuales es masa salarial, según Rafa Martín en Marca. Sin ninguna referencia principal, olvidando los años de Andy Panko, James Feldeine, Gustavo Ayón, Esteban Batista… Y con un entrenador debutante como Jota Cuspinera.

Tabak comenzó la ascensión, dejando al equipo en puestos de Copa con tres victorias y tres derrotas. Apostaron por el novato Jota Cuspinera con toda convicción para sustituirle. Y Cuspinera respondió culminando la ascensión sin detenerse en la cima. Su ex ayudante ha sabido mantener las bases que sentó Tabak. El joven legado del croata es parte importante del éxito.

popovic-paunic-fuenlabrada-copa-25012016

Los factores, en frío, obligaban a pelear por los últimos puestos de la clasificación. Pero hay algo que ningún papel puede explicar. La química, esa vieja compañera. Que engrandece plantillas y ennoblece sus gestas. Capaz de aupar a un equipo como de destrozarlo si se rompe. De química y de un estado mental cercano a la autoconfianza absoluta, vive Fuenlabrada.

Ha encontrado a jugadores dispuestos a salir con el cuchillo entre los dientes a morir por sus compañeros. Que comparten ilusión y aficiones en su tiempo libre. Han creado la ansiada familia que dejaron escapar en las últimas temporadas. Tan vital para que equipos humildes como el Fuenla subsistan. Y, entre la unión más absoluta, han encontrado en Marko Popovic a su líder espiritual en la cancha y en el vestuario. A sus 33 años, es la primera vez que juega en un equipo como Fuenlabrada. Y disfruta como ninguno. Y, como él mismo dice, “creo en cada uno de mis compañeros”. Algo que demostró asistiendo a Urtasun para que anotase el triple ganador ante el Madrid.

La Copa, el torneo de los creyentes

“Nuestros sueños serán sus pesadillas”

No hay explicación coherente para describir el éxito de Montakit Fuenlabrada en esta primera vuelta de la temporada. Como tampoco la hay para esos 12 puntos que remontó en los últimos 5 minutos de partido en Zaragoza. O para tumbar al Real Madrid en un partido de infarto, tras diez derrotas consecutivas. Quizá la de un puñado de soñadores hambrientos con más fe que presión.

O quizá sí hay explicación. Porque, más allá de química, el equipo sí demuestra una serie de condicionantes que se pueden explicar y demostrar. Entrenamientos intensos, sacrificio desde el primer entrenador hasta el último utillero. Y, sobre todo, trabajo diario en todos los sentidos. Y ambición por el bien común, no el individual. Idea central e irrenunciable para entender el éxito de este Fuenlabrada.

El Madrid volverá a esperarles en la Copa con más presión y ánimos de revancha. Tres veces ha jugado el Fuenla la Copa. Y en dos de ellas, 1999 y 2012, se midieron y cayeron ante el Real Madrid. Pero este año, los hoplitas fuenlabreños han cambiado la cara… Y el color. Encomendados al verde esperanza. Una equipación sin superpoderes, pero llena de fe y libre de viejas cargas. El traje de gala en cada Gran Noche. La pesadilla invicta.

Uno, dos, Freddy viene por ti…

13330916_1113355752058033_7219624089206534068_n

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s